La psicología criminológica se encarga del estudio científico del crimen y sus consecuencias sociales. Ofrece herramientas para la prevención del delito y tiene especial énfasis en la Atención a victimas y ofendidos de la delincuencia mediante el diagnostico clínico y tratamiento terapéutico.

 

Su actuación se realiza en ámbitos jurídicos tanto penales como civiles y familiares (prisiones, juicios orales, etc) y en la propia comunidad, cuando trata de prevenir la delincuencia o elaborar intervenciones en instituciones de la sociedad (escuelas, Organizaciones no Gubernamentales, Asociaciones Civiles, Practica privada).

 

Su vinculación con la psicología clínica, comunitaria y social es estrecha principalmente en áreas de Perfilación criminal, seguimiento de los procesos de readaptación y reinserción social de internos de prisiones, maltrato infantil, violencia intrafamiliar, terapia a grupos, entre otros.